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miércoles, 22 de febrero de 2012

Capítulo 3: Camino hacia la Inmortalidad.

Ya era por la mañana y Bera estaba triste, triste porque prefiere matar a sus padres y pasar una larga vida al lado de un ser no mortal.
Preparando ya sus maletas, los padres entran en su dormitorio extrañados.
-Bera, te vas a algún lado?
Ella, de algún modo tenía que decirles que se iba de su casa, pero no podía contarles la verdad.
-Si, me voy a casa de una amiga a pasar la noche, no os importa no?
-No, no nos importa, puedes ir, además necesitas despejarte y relajarte, después de lo ocurrido...-Dijo su padre.
-Papá, no vuelvas a mencionarlo.Si no os importa me voy ya.
Bera le da un beso a su padre y otro a su madre, y abandonó su casa.
Ya de mañana se dirijió hacia el bosque, todo era de un color claro, pero cada vez que se adentraba más hacia dentro, era cada vez más sombrío.
Llegó al trono de Vlad y dejó allí sus maletas.
Bera escuchaba ruídos, no sabía de donde provenían, entonces comenzó a investigar.
Eran ruídos como de un cuchillo, y ella se extrañó, ya que sabía que en ese bosque sólo vivían la familia de Vlad y las criaturas siniestras.
Llegó a otro trono, era como el de Vlad, pero éste no era tan oscuro, y tenía como un escudo cuyo dibujo era una cobra.
Bera quiso escapar, pero era demasiado tarde, un chico, la agarró, ella lo vió y era como otro vampiro.
De pronto aparecieron tres más era otro chico y dos chicas, todos ellos utilizaban katanas; de ahí el ruído.
-Vaya, vaya, una humana, y aún con vida jajajajajaja seguro que eres la chica de Vlad, me equivoco?- Dijo el chico que la agarraba.
-Y tu de qué conoces a Vlad, eh?-Contestó Bera asustada.
-Soy su hermano, pero soy su enemigo, ellos no son los únicos vampiros que viven en este bosque...
-Deja que me vaya!- Gritó Bera.
-Jajajaja no, estarás con nosotros hasta que Vlad venga hasta a mí y yo mismo lo mataré, a cambio te dejaré con vida.
Los ojos de Bera se llenaron de lágrimas.
Ya era de noche y Bera permanecía en una celda a las afueras de aquel trono vampírico.
Una de esas chicas que estaban presente cuando el hermano de Vlad la capturó, era la que tenía que hacer guardia aquella noche.

Ella se llamaba Laurence, tenía un pelo largo, hermoso, en sus ojos se podía ver la pureza de su alma, ella no era como los demás vampiros, su cabello era recogido por unos lazos acabados con un cascabel.
Llevaba puesto un kimono, muy típico en ese clan, y estaba equipada con su katana. Su piel era blanca como la luna, y su edad era menos de 17 años.





-Bera, te ibas a convertir en vampiro no?
-Cómo lo sabes?
-Puedo ver el futuro, y sé que vas a ser muy feliz al lado de Vlad. Yo también me convertí en vampiro, pero no soy nada feliz, ya que no puedo estar al lado de la persona a la que amo.-Laurence comenzó a llorar.
-Por qué?-Preguntó Bera.
-Pues porque pertenece a la familia de Vlad, osea a la enemiga.
-Es Fuuron, cierto?-Dijo Bera.
-Si, él me convirtió, pero el hermano de Vlad me raptó, y hace 100 años que no nos vemos. Él intentó llegar hasta a mí pero mi clan lo descubrieron y tuvo que darse la fuga durante un tiempo. Yo permanecí en una torre encerrada todos estos años.
Todo permaneció en silencio hasta que Laurence dijo:
-Sabes que? te voy a llevar de vuelta con Vlad, así de paso puedo estar con Fuuron; pero no sé si me recordará.Allá Vamos!
Laurence abrió la celda, Bera salió corriendo y Laurence como era más rápida llegó antes a las afueras del trono de su clan. Esperó a que llegara Bera y emprendieron su viaje hasta Vlad.
Vlad ,nervioso, no sabía que hacer, Bera tardaba mucho.
-Vlad tranquilízate, sabes que el acceso a este bosque es complicado.-Dijo Aifos.
-QUE ME CALME!!?? Ella es mi vida, entiendes??
-Vlad!! que estoy bien!- Se escuchaba a lo lejos la voz de Bera.
Vlad corrió hacia ella, la cogió en brazos y la besó.
-Que te ha pasado?
-Fui capturada por un clan, que era dirijida por tu hermano, y ella me ha ayudado a escapar.
-Quién?-Respondió Fuuron.
-Yo, hola me llamo Laurence.
Fuuron no se lo creía, tantos años intentando estar a su lado, y ahora lo veía todo tan fácil.
-Hola Fuuron te acuerdas de mí?
-Como no me voy a acordar de ti Laurence, eres mi sol, mi luna... He pensado en ti día y noche, en el día en que nos volveríamos a ver, y veo que es hoy ese gran día.
Fuuron se acerca a ella y la abraza.
-No te vuelvas a separarte de mí, entendido enana?-Le dijo Fuuron a Laurence.
-Si, quiero pasar toda esta eternidad contigo.-Respondíó Laurence.
Mientras Fuuron y Laurence estaban hablando de su pasado, Vlad, Bera y Aifos, estaban preparando los requisitos para convertir a Bera en vampiro.
-La hora ha llegado, estás segura de lo que vas a hacer Bera?-Preguntó Vlad.
-Si, quiero estar siempre contigo, es la decisión que he tomado.
-Y asi será-Respondió Vlad.
Vlad la cogió en brazos y la mordió en el cuello. Bera notaba como un veneno le entraba por las venas, paralizándole todos los órganos vitales que un ser humano necesitaría que funcionasen para seguir con vida.
Su pelo cambió, su piel, sus ojos... Todo ha cambiado. Bera inconsciente, Vlad la tapó con una manta roja; símbolo de que había una nueva inquilina en el clan.
Vlad, aunque Bera había cambiado físicamente, él mismo sabía quien era ella, era su físico original, Bera desde un principio era una vampiresa, pero optó ser humana y bloquear su mente de su pasado, dejándolo todo atrás.
Cuando Bera se despertó lo primero que preguntó fue por sus padres, pero ya estaban muertos, Vlad ya había cumplido con las normas.
 Bera comenzó a llorar, pero ella sabía que había hecho lo correcto.
La nueva Bera era distinta, era como una niña.
Su pelo era blanco como la nieve, sus ojos rojos intensos y su tez blanca y suave como el terciopelo.
Es así como Bera se convirtió en vampiro, en un ser no humano, en un ser inmortal.
Esto es el comienzo de una nueva vida, de una nueva aventura.

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