Preparando ya sus
maletas, los padres entran en su dormitorio extrañados.
-Bera, te vas a
algún lado?
Ella, de algún
modo tenía que decirles que se iba de su casa, pero no podía
contarles la verdad.
-Si, me voy a casa
de una amiga a pasar la noche, no os importa no?
-No, no nos
importa, puedes ir, además necesitas despejarte y relajarte, después
de lo ocurrido...-Dijo su padre.
-Papá, no vuelvas
a mencionarlo.Si no os importa me voy ya.
Bera le da un beso
a su padre y otro a su madre, y abandonó su casa.
Ya de mañana se
dirijió hacia el bosque, todo era de un color claro, pero cada vez
que se adentraba más hacia dentro, era cada vez más sombrío.
Llegó al trono de
Vlad y dejó allí sus maletas.
Bera escuchaba
ruídos, no sabía de donde provenían, entonces comenzó a
investigar.
Eran ruídos como
de un cuchillo, y ella se extrañó, ya que sabía que en ese bosque
sólo vivían la familia de Vlad y las criaturas siniestras.
Llegó a otro
trono, era como el de Vlad, pero éste no era tan oscuro, y tenía
como un escudo cuyo dibujo era una cobra.
Bera quiso
escapar, pero era demasiado tarde, un chico, la agarró, ella lo vió
y era como otro vampiro.
De pronto
aparecieron tres más era otro chico y dos chicas, todos ellos
utilizaban katanas; de ahí el ruído.
-Vaya, vaya, una
humana, y aún con vida jajajajajaja seguro que eres la chica de
Vlad, me equivoco?- Dijo el chico que la agarraba.
-Y tu de qué
conoces a Vlad, eh?-Contestó Bera asustada.
-Soy su hermano,
pero soy su enemigo, ellos no son los únicos vampiros que viven en
este bosque...
-Deja que me
vaya!- Gritó Bera.
-Jajajaja no,
estarás con nosotros hasta que Vlad venga hasta a mí y yo mismo lo
mataré, a cambio te dejaré con vida.
Los ojos de Bera
se llenaron de lágrimas.
Ya era de noche y
Bera permanecía en una celda a las afueras de aquel trono vampírico.
Una de esas chicas
que estaban presente cuando el hermano de Vlad la capturó, era la
que tenía que hacer guardia aquella noche.
Ella se llamaba
Laurence, tenía un pelo largo, hermoso, en sus ojos se podía ver la
pureza de su alma, ella no era como los demás vampiros, su cabello
era recogido por unos lazos acabados con un cascabel.
Llevaba puesto un
kimono, muy típico en ese clan, y estaba equipada con su katana. Su
piel era blanca como la luna, y su edad era menos de 17 años.
-Bera, te ibas a convertir en vampiro no?
-Cómo lo sabes?
-Puedo ver el
futuro, y sé que vas a ser muy feliz al lado de Vlad. Yo también me
convertí en vampiro, pero no soy nada feliz, ya que no puedo estar
al lado de la persona a la que amo.-Laurence comenzó a llorar.
-Por qué?-Preguntó
Bera.
-Pues porque
pertenece a la familia de Vlad, osea a la enemiga.
-Es Fuuron,
cierto?-Dijo Bera.
-Si, él me
convirtió, pero el hermano de Vlad me raptó, y hace 100 años que
no nos vemos. Él intentó llegar hasta a mí pero mi clan lo
descubrieron y tuvo que darse la fuga durante un tiempo. Yo permanecí
en una torre encerrada todos estos años.
Todo permaneció
en silencio hasta que Laurence dijo:
-Sabes que? te voy
a llevar de vuelta con Vlad, así de paso puedo estar con Fuuron;
pero no sé si me recordará.Allá Vamos!
Laurence abrió la
celda, Bera salió corriendo y Laurence como era más rápida llegó
antes a las afueras del trono de su clan. Esperó a que llegara Bera
y emprendieron su viaje hasta Vlad.
Vlad ,nervioso, no
sabía que hacer, Bera tardaba mucho.
-Vlad
tranquilízate, sabes que el acceso a este bosque es complicado.-Dijo
Aifos.
-QUE ME CALME!!?? Ella es mi vida, entiendes??
-Vlad!! que estoy
bien!- Se escuchaba a lo lejos la voz de Bera.
Vlad corrió hacia
ella, la cogió en brazos y la besó.
-Que te ha pasado?
-Fui capturada por
un clan, que era dirijida por tu hermano, y ella me ha ayudado a
escapar.
-Quién?-Respondió
Fuuron.
-Yo, hola me llamo
Laurence.
Fuuron no se lo
creía, tantos años intentando estar a su lado, y ahora lo veía
todo tan fácil.
-Hola Fuuron te
acuerdas de mí?
-Como no me voy a
acordar de ti Laurence, eres mi sol, mi luna... He pensado en ti día
y noche, en el día en que nos volveríamos a ver, y veo que es hoy
ese gran día.
Fuuron se acerca a
ella y la abraza.
-No te vuelvas a separarte de mí,
entendido enana?-Le dijo Fuuron a Laurence.
-Si, quiero pasar toda esta eternidad
contigo.-Respondíó Laurence.
Mientras Fuuron y Laurence estaban
hablando de su pasado, Vlad, Bera y Aifos, estaban preparando los
requisitos para convertir a Bera en vampiro.
-La hora ha llegado, estás segura de lo
que vas a hacer Bera?-Preguntó Vlad.
-Si, quiero estar siempre contigo, es
la decisión que he tomado.
-Y asi será-Respondió Vlad.
Vlad la cogió en brazos y la mordió
en el cuello. Bera notaba como un veneno le entraba por las venas,
paralizándole todos los órganos vitales que un ser humano
necesitaría que funcionasen para seguir con vida.
Su pelo cambió, su piel, sus ojos...
Todo ha cambiado. Bera inconsciente, Vlad la tapó con una manta
roja; símbolo de que había una nueva inquilina en el clan.
Vlad, aunque Bera había cambiado
físicamente, él mismo sabía quien era ella, era su físico
original, Bera desde un principio era una vampiresa, pero optó ser
humana y bloquear su mente de su pasado, dejándolo todo atrás.
Cuando Bera se despertó lo primero que
preguntó fue por sus padres, pero ya estaban muertos, Vlad ya había
cumplido con las normas.
La nueva Bera era distinta, era como
una niña.
Su pelo era blanco como la nieve, sus
ojos rojos intensos y su tez blanca y suave como el terciopelo.
Es así como Bera se convirtió en vampiro, en un ser no humano, en un ser inmortal.Esto es el comienzo de una nueva vida, de una nueva aventura.



