Imágenes de más vampiros, de como se conocieron ella y Vlad, de enfrentamientos entre los de su raza y campesinos; antorchas, rastrillos, cuchillos, hachas...
-¿Eso es lo que soy?-Se preguntó Bera así misma.
-Cielo, ¿algún problema?- Le preguntó Vlad.
-No, no, estoy bien, no te preocupes.
De pronto, Laurence y Fuuron aparecen.
-Hombre, la nueva inquilina. La verdad es que es muy bella- Dijo Fuuron.
Aifos le pega un puñetazo en el brazo y le contesta:- ¡Un respeto! Que está tu querida delante.
-No me importa que diga eso, sé que me quiere y confío en él.- Contesta Laurence.
Ese ambiente familiar y feliz, fue roto.Una flecha con una nota se clavó en el trono de Vlad.
Vlad va corriendo, lo coge y lee atentamente; los demás escucharon:
-Hola querido hermano:
Te escribo para decirte que estamos en plena guerra, ya que una de mi familia me ha traicionado por uno de vuestro asqueroso clan.
Te dejo elegir, o entregas Laurence y será ejecutada, o Bera pagará las consecuencias.Tu decides.
De todos modos también pienso acabar contigo.
Con cariño, tu querido hermano.
-Es horrible!-Dice Bera con las lágrimas en los ojos.
-Si, pero no tenemos otra iniciativa, hay que luchar- Dijo Vlad.
A Aifos se le iluminó la cara, y una sonrisa psicópata le cubría todo su rostro.
-A matar se ha dicho, si señor!-Contestó Aifos con mucha felicidad.
-Aifos, cada vez te comprendo menos- Dijo Fuuron con cara de "Poker Face".
-Bueno este es el plan.- Interviene Vlad, cortando la conversación entre los dos hermanos.
-Fuuron, llévate a Laurence lejos de aquí, y Aifos, tú a Bera; yo me quedaré aquí con el estúpido de mi hermano.
-A la orden!-Contestaron los dos; y se fueron a cumplir con su obligación.
A Aifos no le gustó mucho la idea, ya que ella deseaba participar.
Ya era de noche, y después de un largo viaje, Fuuron y Laurence llegaron a una playa.
Esa arena era cálida, suave y blanquecina. El agua del mar era cristalina y en ella se reflejaba la luna, una luna blanca y grande.
Los dos vampiros se sentaron en una roca, Laurence con cara de preocupada por lo que podía pasar, no le dirijía la palabra a Fuuron.
-Cie, te pasa algo?-Le preguntó Fuuron.
-Esto todo es por mi culpa, si me entregaseis, todo esto se acabaría.-Laurence comienza a llorar.
-No te preocupes, además yo no te dejaría escapar de nuevo, ya la primera vez fue un error.
Y ellos dos se quedaron toda la noche en la playa, hablando sobre cómo era el hermano de Vlad.
Vlad, esperando sentado en el trono a su diabólico hermano,y pensando en como reaccionaría cuando se encontrara con él solo, y no con su objetivo.
El momento llegó, y aparece Ábarar, el famoso hermano de Vlad.
Él no era como Vlad, sus alas lo dicen todo, ya que tuvo tantas ansias de destrucción , de poder y de hacer el mal, se ha convertido en el mismo diablo.
-Hola Ábarar, que, no te esperabas encontrarte conmigo solo eh-Dijo Vlad, con una sonrisa.
Ábarar corre hacia Vlad, lo coge por el cuello y lo empotra contra el árbol.
-¿Dónde está Laurence y Bera?
-Lejos.-Vlad comienza a reir.
-No importa, enviaré a mis miembros del clan a que los vayan a buscar, mientras me encargaré de ti.
Ábarar chasquea sus dedos, y de la nada salen dos vampiros:
Ella se llamaba Karen, y él Tokishiro.
Tokishiro salió en busca de Laurence y Karen de Bera.
-Bueno hermano, ahora es nuestro turno- Dijo Ábarar con cara de psicópata.
-EMPECEMOS!-Dijo Vlad, mientras una sonrisa le abarcaba toda la cara.
Y así comenzó una lucha intensa, una guerra donde solo ganará uno.


